lunes, 30 de enero de 2012

Efecto de la modernidad


Los homúnculos jamás dejaron de existir.  En pleno desarrollo mueren ahogados en tuberías y alcantarillas, o disueltos por detergentes en una lavadora.

viernes, 27 de enero de 2012

Gordos


Cuando llegaron el frío y la hambruna guardaron su ganado, y saborearon la poca carne que tenían sobre los huesos los más delgados de la tribu.

lunes, 23 de enero de 2012

Base de datos


Nos propusimos conseguir para nuestra base de datos toda la información desconocida del mundo y casi lo logramos.  Nuestra red informática se extendía por todos los confines y en nuestro equipo había miles de expertos en cualquier materia imaginable.  Llegamos a lugares desconocidos, estudiamos animales nunca antes vistos y descubrimos culturas secretas.  Al cabo de cinco años no quedó en el mundo información sin conocer.  Cuando terminamos la investigación y regresamos a nuestra vida común, descubrimos que sólo conocíamos la información en nuestra base de datos, porque la vida que nos era conocida había cambiado tanto que ahora era desconocida.

miércoles, 18 de enero de 2012

La madre del turrón


Decían las viejas de mi pueblo que al partir cierta especie de almendras encontrabas adentro niñitas dormidas.  Por años partí almendras sin éxito, me di por vencida en lo de ser madre.  Hoy partí un pedazo de turrón y encontré en una pared la mitad de una almendra.  Acunada en la mitad de la almendra dormía una niñita.  Este turrón lo compré a una anciana sólo por caridad, porque sus turrones siempre traen poco dulce y demasiadas almendras.

lunes, 16 de enero de 2012

Ratones


El primer sueño con ratones lo tuve el día que murió mi madre.  Soñé que en el galón de leche chapoteaban crías rosadas y calvas, por eso no me deshice de los gatos de mi madre, Popiel y Gertrudis.  Duermo sin sábanas, he soñado a los ratones caminando bajo ellas, y destruí el cabezal de la cama porque soñé que uno saltaba de ahí para morderme la oreja.  Colgué del techo todas las gavetas para evitar que los roedores entren en ellas.  Cubrí las ventanas porque he llegado a detestar la luz y veo mejor sin ella.  Sellé el cuarto de mi madre.  Sólo yo entro a ese cuarto, Gertrudis y Popiel esperan afuera aruñando la puerta desesperados.
No me cubro los pies por temor a que un ratón esté escondido en el interior de un zapato como una vez soñé.  He encontrado pulgas en mi ingle y axilas, y pústulas como las que tenía mi madre.  No he abandonado la casa desde el primer sueño y ya escasea la comida.  Trato de dormir pero percibo lejos un olor dulzón y cuando caigo dormido oigo un caminar en las paredes y leves chillidos que me despiertan.  En la mesa del comedor encuentro a Popiel muerto, sus restos roídos.  Trepada en la nevera está Gertrudis, que silenciosa se agacha aguzando la vista, desplegando garras y dientes cuando me ve.
Gracias por leer, ¿viste lo que tienes al lado del pie?

jueves, 12 de enero de 2012

Remordimiento


Pigmalión regresó de ofrecer la adoración y contempló la estatua.  Según pasó su mano sobre los rizos pétreos, el mármol se convirtió en la suave lana del corderito por el que degolló e incineró a Galatea.